En oficinas, fábricas e instalaciones de investigación, no solo es importante evitar las intrusiones no autorizadas, sino también gestionar adecuadamente «quién, cuándo y dónde ha entrado». Sin embargo, las llaves físicas no solo requieren medidas para evitar su pérdida, duplicación u olvidos a la hora de cerrar con llave, sino que también suponen un trabajo adicional a la hora de gestionar las entradas y salidas de cada usuario.
Las cerraduras eléctricas, que controlan el bloqueo y desbloqueo mediante energía eléctrica, resultan útiles para resolver estos problemas. En este artículo explicamos de forma clara los tipos de cerraduras eléctricas y las ventajas de su instalación, así como el funcionamiento de las cerraduras motorizadas, que ofrecen un alto nivel de seguridad, y los aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir una.
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¿Qué es una cerradura eléctrica?

En oficinas, fábricas e instalaciones de investigación, no solo es necesario evitar las intrusiones no autorizadas, sino también gestionar adecuadamente las entradas y salidas de cada usuario. Las cerraduras eléctricas son dispositivos que, al combinarse con equipos de autenticación y sistemas de gestión, permiten mejorar la seguridad y facilitar la gestión.
En primer lugar, veamos el funcionamiento básico de las cerraduras eléctricas y en qué se diferencian de las cerraduras convencionales.
Descripción general de las cerraduras eléctricas
Una cerradura eléctrica es una cerradura que controla el bloqueo y desbloqueo mediante señales eléctricas. Se compone principalmente de una «unidad de mando», que verifica la identidad mediante tarjetas IC o códigos de acceso; una «unidad de control», que recibe la señal y decide la acción a realizar; y el «cuerpo de la cerradura», que bloquea o desbloquea la puerta.
Cuando se autentifica al usuario correcto, la unidad de control envía una señal y el motor o el solenoide del cuerpo de la cerradura se activan para desbloquear la puerta. Dependiendo de la configuración del sistema, también es posible realizar el control remoto, el bloqueo automático y el registro de entradas y salidas. La característica distintiva de las cerraduras eléctricas es que permiten incorporar funciones de gestión que las llaves físicas no tienen.
Diferencias con respecto a las llaves convencionales
Las cerraduras eléctricas y las llaves convencionales no solo difieren en el método de bloqueo y desbloqueo, sino también en la gestión de las llaves y la integración con otros sistemas. Las principales diferencias son las siguientes:
Criterios de comparación | Llaves convencionales | Cerraduras eléctricas |
Métodos de apertura | Llaves físicas | Tarjetas IC, códigos PIN, reconocimiento biométrico, etc. |
Registro de entradas y salidas | Por regla general, no se guardan registros | Se pueden registrar y consultar |
Gestión de permisos | Es necesario distribuir y recoger las llaves | Se puede configurar en el sistema |
Integración con otros sistemas | Difícil | Se puede integrar con cámaras de seguridad y sistemas de gestión remota |
Las cerraduras eléctricas, al integrarse con un sistema de control de accesos, permiten gestionar los permisos de acceso y el historial de entradas y salidas de cada usuario. La gran diferencia con respecto a las llaves físicas es que son más fáciles de gestionar y que sus funciones se pueden ampliar según sea necesario.
Principales tipos de cerraduras eléctricas

Existen distintos tipos de cerraduras eléctricas, que se diferencian por su principio de funcionamiento y su estructura. Las más habituales son la «cerradura electromagnética», que bloquea la puerta mediante fuerza magnética; el «cerrojo eléctrico», que controla el herraje de recepción situado en el marco de la puerta; y la «cerradura motorizada», en la que se realiza el control de motores.
Tipos | Funcionamiento | Características | Usos principales |
Cerradura electromagnética | Fija la puerta mediante fuerza magnética | Tiene pocas piezas móviles, por lo que es silenciosa | Puertas de zonas comunes, salas de servidores, zonas de administración, etc. |
Cerradero eléctrico | Controla el pestillo mediante electricidad | Fácil de instalar a posteriori en puertas ya existentes | Oficinas, tiendas, espacios comunes, etc. |
Cerradura motorizada | Acciona el cerrojo mediante un motor | Adecuada para un cierre seguro | Puertas exteriores, zonas sensibles, entradas comunes, etc. |
El sistema más adecuado varía en función de la estructura de la puerta y del nivel de seguridad deseado. A continuación, explicamos detalladamente el funcionamiento y las características de cada uno de ellos.
Cerradura electromagnética
La cerradura electromagnética es una cerradura eléctrica que utiliza la fuerza magnética de un electroimán para bloquear la puerta. El electroimán situado en el marco de la puerta y la placa de fijación situada en la hoja de la puerta se atraen con fuerza al pasar la corriente, lo que mantiene la puerta cerrada.
Se caracterizan por no tener piezas móviles físicas, como el cerrojo, por lo que no sufren desgaste mecánico y apenas producen ruido de funcionamiento. Además, muchos productos cuentan con un diseño a prueba de fallos que los desbloquea automáticamente en caso de corte de corriente, lo que ofrece la ventaja de facilitar las vías de evacuación en situaciones de emergencia.
Se utilizan en oficinas, zonas comunes de edificios de viviendas y salas de servidores, así como en puertas correderas y puertas metálicas de gran tamaño.
Cerradura eléctrica
La cerradura eléctrica es un mecanismo que controla eléctricamente una pieza receptora situada en el marco de la puerta, denominada «cerradero». Se caracteriza por poder combinarse con puertas y cerraduras ya existentes, lo que permite instalar la cerradura eléctrica con relativa facilidad, sin necesidad de sustituir toda la puerta, mediante modificaciones en el marco, por ejemplo.
Al aprovechar las instalaciones existentes, es fácil reducir los costes de instalación y permite gestionar el control de accesos y el bloqueo automático. Son adecuadas para añadir funciones de seguridad a puertas ya existentes, como en la entrada de oficinas, la trastienda de tiendas o los espacios comunes.
Cerraduras motorizadas
Las cerraduras motorizadas son cerraduras eléctricas que utilizan la rotación de un motor integrado para accionar el pestillo, una pieza que bloquea la puerta. Tras la autenticación, el motor y el mecanismo de engranajes se activan y, al sacar o retraer el pestillo, se bloquea o desbloquea la puerta.
Su funcionamiento es relativamente silencioso y suave, y hay modelos que mantienen la cerradura bloqueada incluso en caso de corte de corriente. Es un sistema adecuado para lugares en los que se requiere seguridad y un bloqueo fiable, como las entradas comunes de los bloques de pisos, las entradas y salidas de las oficinas o las zonas de acceso restringido. Más adelante explicaremos su funcionamiento en detalle.
Ventajas de instalar una cerradura eléctrica

La instalación de cerraduras eléctricas no solo permite automatizar el bloqueo y desbloqueo, sino que también reduce la carga que supone la gestión de las llaves físicas. Además, al integrarse con un sistema de control de accesos, es posible gestionar los permisos de acceso y el historial de entradas y salidas de cada usuario.
A continuación, presentamos las tres principales ventajas de instalar cerraduras eléctricas.
Permite reforzar la seguridad
Una de las principales ventajas de instalar cerraduras eléctricas es que permiten reforzar la seguridad de las instalaciones. Si se combinan con tarjetas IC, códigos PIN o sistemas de reconocimiento biométrico, se reduce el riesgo de intrusión por duplicación ilegal de llaves físicas o por forzamiento de la cerradura.
El uso de la función de cierre automático también permite evitar que se olvide cerrar con llave. Además, los sistemas que admiten el control remoto permiten al administrador controlar el cierre y la apertura de las puertas desde un lugar alejado.
Dado que se registra el historial de entradas y salidas, en caso de que se produzca un acceso sospechoso, resulta más fácil comprobar cuándo y quién lo utilizó. Esto resulta útil no solo como medida de seguridad cotidiana, sino también para verificar la situación cuando se produce un incidente.
Permite optimizar la gestión de las llaves
La instalación de cerraduras eléctricas permite reducir la carga administrativa que supone la distribución y recogida de llaves físicas. Al utilizar tarjetas IC o códigos PIN para la autenticación, no es necesario crear llaves de repuesto para cada usuario, lo que también reduce el riesgo de pérdida o robo de llaves.
Los permisos de entrada y salida se pueden gestionar de forma centralizada a través del sistema de gestión. En caso de incorporación, baja o traslado de empleados, es posible añadir, modificar o eliminar permisos.
Se reducen los costes y las molestias derivados de la creación de llaves de repuesto y la sustitución de cerraduras, por lo que cuanto mayor sea el número de usuarios de una instalación, mayor será la mejora en la eficiencia de las tareas de gestión.
Se puede integrar con el sistema de control de accesos
Las cerraduras eléctricas permiten optimizar aún más la gestión de las instalaciones al integrarse con el sistema de control de accesos. Al registrar «quién» y «cuándo» «por qué puerta ha pasado», por lo que pueden utilizarse para supervisar el acceso a zonas confidenciales o para confirmar la ubicación de las personas en caso de emergencia.
También es posible configurar las zonas a las que se puede acceder y los horarios de acceso en función del departamento o la función de cada persona. Además, si se integran con cámaras de seguridad o sistemas de vigilancia, es posible realizar comprobaciones combinando los registros de entrada y salida con las imágenes de vídeo.
Al integrar estos dispositivos y sistemas, resulta más fácil gestionar de forma centralizada las medidas de seguridad de toda la instalación, en lugar de gestionarlas individualmente para cada puerta.
¿Qué es una cerradura motorizada?

La cerradura motorizada es un tipo de cerradura eléctrica que utiliza un motor compacto como fuente de energía para mover el pestillo y bloquear o desbloquear la puerta. Dado que bloquea físicamente la puerta, se utiliza en lugares donde se requiere seguridad contra robos y un bloqueo fiable.
A continuación, explicamos en detalle el funcionamiento de la cerradura motorizada, las razones por las que destaca y en qué se diferencia de otras cerraduras eléctricas.
Funcionamiento de la cerradura motorizada
La cerradura motorizada utiliza la rotación de un motor compacto para mover el pestillo y bloquear o desbloquear la puerta. Cuando se autentica mediante una tarjeta IC o un código PIN, el motor gira y, a través de un reductor, mueve el pestillo de forma lineal.
Se caracterizan por su capacidad para convertir la fuerza de rotación del motor en una fuerza considerable, lo que permite mover el pestillo de forma fiable. Aunque su velocidad de funcionamiento es ligeramente inferior a la de los modelos solenoides, su funcionamiento es silencioso y fluido.
En caso de corte de corriente, mantienen el estado de cierre anterior (diseño «fail-secure»); además, hay productos que permiten el accionamiento manual mediante una llave física o un pomo giratorio.
Por qué llaman la atención las cerraduras motorizadas
La razón por la que las cerraduras motorizadas llaman la atención es que combinan una alta seguridad contra robos con un rendimiento de cierre fiable. La fuerza del motor introduce el cerrojo en el soporte del marco de la puerta, fijando físicamente la puerta, lo que facilita evitar cierres incompletos.
Además, otra de sus características es que, al transmitir el giro del motor mediante engranajes, resulta más fácil garantizar la fuerza necesaria para accionar el cerrojo. Su funcionamiento es relativamente silencioso y suave, por lo que se utilizan en lugares donde la frecuencia de apertura y cierre es elevada y donde se debe tener en cuenta el ruido de funcionamiento, como oficinas o zonas comunes de edificios de viviendas.
Diferencias entre las cerraduras motorizadas y otras cerraduras eléctricas
Las cerraduras motorizadas y otras cerraduras eléctricas difieren en el mecanismo de fijación de la puerta y en las características de su funcionamiento. Las principales diferencias son las siguientes:
Tipos | Mecanismo de fijación de la puerta | Características principales |
Cerradura motorizada | El cerrojo se acciona mediante un motor | Silenciosa y capaz de generar una gran fuerza |
Cerradura electromagnética | Sujeta la puerta mediante fuerza magnética | Tiene pocas piezas móviles y tiene un funcionamiento silencioso |
Cerradero eléctrico | Controla el herraje de recepción situado en el marco de la puerta | Fácil de instalar en puertas ya existentes |
Las cerraduras motorizadas fijan físicamente la puerta moviendo directamente el pestillo, lo que garantiza un cierre seguro. Su funcionamiento es silencioso y suave, y permiten ejercer una gran fuerza, por lo que son un sistema adecuado para puertas exteriores y zonas sensibles en las que se da prioridad a la seguridad, el funcionamiento silencioso y la durabilidad.
Principales situaciones en las que se utilizan las cerraduras motorizadas

Las cerraduras motorizadas se están implantando en todo tipo de instalaciones gracias a su alto nivel de seguridad y a su fiable rendimiento de cierre. Son especialmente adecuadas para oficinas y centros de trabajo que requieren un control de accesos, así como para fábricas e instalaciones de investigación que exigen una seguridad estricta.
A continuación, presentamos los principales escenarios en los que se utilizan las cerraduras motorizadas.
Oficinas y centros de trabajo
Las cerraduras motorizadas se utilizan en oficinas y centros de trabajo donde es necesario controlar los accesos de los empleados. Al combinarlas con lectores de tarjetas IC o dispositivos de introducción de códigos de acceso, solo los empleados autorizados pueden acceder a las instalaciones, y es posible registrar quién ha entrado y salido y en qué momento.
Si se sincroniza el historial de entradas y salidas con el sistema de gestión de asistencia, también se puede optimizar la gestión de los horarios de trabajo. En las zonas donde se manejan documentos importantes o información confidencial, se pueden establecer permisos de acceso para cada usuario y bloquear la puerta de forma segura mediante un cerrojo, lo que permite reducir el riesgo de intrusiones no autorizadas.
Fábricas e instalaciones de investigación
Las cerraduras motorizadas son un sistema adecuado también para fábricas e instalaciones de investigación, donde se exige una gestión de seguridad estricta. En áreas de investigación y desarrollo o en zonas de almacenamiento de materiales peligrosos, si se crea un entorno en el que solo puedan acceder los empleados autorizados, se reduce el riesgo de fugas de información y de accidentes.
Si se establecen permisos de acceso según el departamento o el cargo, también pueden utilizarse para la protección de la confidencialidad y la gestión de la seguridad. En caso de que se produzca una anomalía, es posible consultar el historial de entradas y salidas para comprobar los movimientos de los trabajadores, lo que ayuda a comprender la situación.
En caso de catástrofe, también sirve como pista para confirmar quién se encuentra dentro de las instalaciones.
Edificios de viviendas y instalaciones públicas
Las cerraduras motorizadas también se utilizan en edificios de viviendas e instalaciones públicas, donde se exige una combinación de seguridad y comodidad. En las entradas comunes de los edificios de viviendas, al combinarlas con cierres automáticos o autenticación mediante tarjetas IC, se puede crear un entorno en el que los residentes puedan entrar y salir con facilidad, al tiempo que se impide la entrada de personas ajenas.
Dependiendo del producto, es posible mantener la cerradura bloqueada en caso de corte de electricidad o desbloquearla mediante una llave física o un pomo giratorio en situaciones de emergencia. Además, el sencillo manejo mediante tarjetas IC, entre otros, resulta muy adecuado para instalaciones públicas y centros de asistencia social con un amplio abanico de usuarios, lo que contribuye a conciliar seguridad y facilidad de uso.
Aspectos a tener en cuenta a la hora de seleccionar cerraduras eléctricas y cerraduras motorizadas

Dado que las cerraduras eléctricas y motorizadas presentan mecanismos y características diferentes según el tipo, es importante elegir el producto adecuado para el lugar de instalación y el uso previsto. Para garantizar un funcionamiento estable tras la instalación, es necesario comprobar no solo la compatibilidad con la puerta, sino también la durabilidad y la interoperabilidad con el sistema.
A continuación, explicamos tres puntos clave que hay que tener en cuenta a la hora de seleccionar el producto.
Elegir el sistema adecuado para el lugar de instalación
A la hora de elegir una cerradura eléctrica o motorizada, es importante seleccionar el sistema adecuado para el lugar de instalación y la estructura de la puerta. El sistema adecuado varía en función del objetivo: por ejemplo, si se desea aprovechar una puerta ya existente, lo más adecuado es un cerrojo eléctrico, mientras que en lugares donde prima la seguridad, lo más adecuado es una cerradura motorizada.
Además del grosor y el material de la puerta, así como de la forma del marco, es necesario tener en cuenta la frecuencia de paso y las condiciones meteorológicas en el exterior, como la lluvia y el viento. Asimismo, hay que valorar si se necesita un sistema «fail-safe» (desbloqueo automático en caso de corte de corriente) o un sistema «fail-secure» (que mantenga la puerta cerrada).
Comprobar la durabilidad y la fiabilidad
Dado que las cerraduras eléctricas y motorizadas son equipos destinados a un uso prolongado, es imprescindible comprobar su durabilidad y fiabilidad. Especialmente en entradas y salidas con mucho tráfico, donde el número de aperturas y cierres aumenta, es importante consultar el número de ciclos de funcionamiento publicado por el fabricante y los resultados de las pruebas de durabilidad.
Si se instalan en exteriores o en fábricas, también hay que comprobar su resistencia al polvo y al agua, así como su resistencia a la corrosión y el rango de temperaturas de funcionamiento. Asimismo, conviene comprobar el sistema de asistencia tras la instalación, como la respuesta ante averías, el suministro de piezas y los servicios de mantenimiento.
Es importante realizar la selección teniendo en cuenta no solo el rendimiento del producto en sí, sino también el entorno de instalación real y la frecuencia de uso.
Comprobar la facilidad de integración con otros sistemas
A la hora de seleccionar cerraduras eléctricas o motorizadas, es necesario comprobar si pueden integrarse con los dispositivos de autenticación y los sistemas de gestión que se vayan a instalar. Compruebe de antemano la compatibilidad con los dispositivos que vaya a utilizar, como lectores de tarjetas IC, dispositivos de introducción de códigos PIN o dispositivos de reconocimiento biométrico.
Si se va a realizar un registro de entradas y salidas o se van a configurar permisos, también es importante que sea compatible con un cuadro de control específico y con la conexión a la red. Además, si se tiene en cuenta la posible integración futura con cámaras de seguridad o sistemas de gestión remota, resultará más fácil ampliar la instalación.
No se debe tomar una decisión basándose únicamente en las funciones necesarias en el momento de la instalación; si se comprueban también los dispositivos y sistemas que podrían añadirse en el futuro, será más fácil reducir la carga que supone la ampliación de la instalación.
Resumen

Las cerraduras eléctricas son un sistema que ayuda a mitigar problemas como la pérdida o la duplicación de llaves físicas, o el olvido de cerrar con llave, y que contribuye a mejorar la eficiencia en la gestión de accesos. Existen distintos tipos, como las cerraduras electromagnéticas, los cerrojos eléctricos y las cerraduras motorizadas, y el sistema más adecuado varía en función del lugar de instalación y del nivel de seguridad que se requiera.
En concreto, las cerraduras motorizadas, que utilizan un motor para mover el pestillo y bloquear la puerta, son adecuadas para lugares en los que se requiere un alto nivel de seguridad y un cierre fiable. Si desea reforzar la seguridad de oficinas, fábricas o centros de investigación, elija una cerradura eléctrica que se adapte al uso y a la estructura de la puerta.
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